lunes, 16 de febrero de 2009

Si podemos cambiar, hagámoslo

Si podemos cambiar, hagámoslo
Modalidad:Bachillerato
Pulga.

He aquí una visión del mundo, una de tantas, pues la inquietud es un gen humano, inevitable y de agradecer.
Pero tanta adaptación, tanto proceso evolutivo..¿Para esto?
Para convertirnos en lo que somos ahora, una especie condenada a una extinción merecida, una especie que, en el transcurso a ella, vive extinguiendo a otras tantas.
Fuera de metáfora, caminemos por el suelo y dejemos el cielo para aquellos que puedan gobernarlo..

¿Realmente estamos tan sordos?
Que no oímos el llanto que nos es susurrado al oído..yo no puedo girar la cara a aquello que está frente a mis ojos..y hay tanto y todo tan evidente que debería ser cambiado, desde el folclore torturado de un pueblo, un capote de un rojo ya desteñido, hasta el poco equilibrio que existe en el mundo acual, ya que sólo 10 mil kilómetros separan el derecho a la vida de la negación al derecho.

¿Realmente somos tan cobardes?
Es muy fácil hablar dentro de estas cuatro paredes, cómodamente sentada, más difícil es escribir sobre ello apoyando los pies sobre el suelo árido de un poblado Africano abandonado de la mano de ese supuesto Dios,y claro que es fácil seguir una ideología, pero contados son los que forman parte de alguna.

Y que lugar de hipocresía es este en el cual criticamos a una sociedad de la que formamos parte, y ese grano que poseemos para cambiarla sique en el bolsillo de un pantalón tejido a base de costras en los dedos de niños con la poca suerte de haber nacido al otro lado del océano..
Que seguimos una ideología popularmente abandonada y pocos comparten ese entusiasmo ante unas ideas,unos principios, pocos comprenden la inyección de adrenalina que puede sufrir un corazón al gritar un par de notas acordes a dicha idelogía.
Y si somos una mezcla de lo físico y lo psíquico, aquellos que se abandonan a cierto 50% quedan realmente reducidos a lo absurdo.
Y, desde luego, algo hay que hacer, por poco que sea, para cambiar el panorama de mundo que hemos construido.
Recurriendo, aunque sea, a la poesía, al arte, más vale levantarse en batalla, aún con la espada envainada, que quedarse sentado observando la masacre.
Pues poco es más que nada.
Y poco a poco,poco y poco y poco,es mucho.

Lo más triste sería que siguieramos haciendo lo que hemos hecho hasta ahora, destrozando cada camino que pisan nuestros pies, teniendo una postura bípeda para este camino y una capacidad cerebral de 2000 cm cúbicos..para actuar de este modo tan sumamente irracional..
Normal que la evolución vaya a acabar con nosotros.
Y no es precisamente optimista que la ecuación más larga, más complicada y repleta de incógnitas de a historia quede así finalizada al otro lado del igual.
Hay tantas cosas que deberíamos salvar..hay tanto que, de echo, podemos salvar..
Que no entiendo como no nos invaden las ganas de agarrar la mochila y llegar hasta el Ártico, salvando focas..Y al dar media vuelta, pasar por África recogiendo la semilla del hambre, plantando en su lugar la de la igualdad..Y al atravesar EEUU arrasar con la violencia..Cruzar el Tíbet y gritar libertad..Volver al origen con una sonrisa colocada en la cara, por el mero echo de soñar con un mundo mejor...
"Qué grande es el mundo y que pequeños somos nosotros para cambiarlo" Usad la ley del más fuerte para lo que debéis usarla.."El mundo es solo uno, nosotos ganamos en número".
Podemos mejorar todo esto, parar de crear heridas a un cuerpo ya magullado y, al menos, esperar a que curen las ya creadas, con el bote de alcohol preparado en la mano..
Cuesta, duele. Se llama moral.

Aunque recapacitando, no tengo yo muy claro que desee la supervivencia de la sociedad que hemos creado.Una vez, un profesor, uno real,con todas las letras y con el orgullo de su profesión escrito en la frente, me dijo que habíamos creado una sociedad al margen de la naturaleza...
Qué razón tenía y que mal cambio hicimos..
Qué genial sería vivir acordes a la vida que nos pide el instinto a gritos..
Qué énfasis de abandonar la nombrada sociedad cuando este pensamiento se cuela por los pequeños recobecos de un cerebro inquieto y soñador como ese del cual soy dueña,como el mío.

De verdad, de verdad..que podemos cambiar el mundo..Hagámoslo.

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